Córcega

Crónica de un viaje interrumpido: 

Lo que prometía ser una aventura inolvidable sobre dos ruedas por los paisajes salvajes de Córcega se detuvo en seco antes de tiempo. El viaje comenzó con las ilusiones puestas en el destino, el mapa marcando rutas serpenteantes entre el mar y la montaña.

Hay viajes que se graban en la memoria por sus paisajes, y otros que se quedan marcados por la mala fortuna. Mi aventura hacia Córcega pertenece, lamentablemente, al segundo grupo. Lo que iba a ser una ruta épica por la Isla se ha visto truncada de la forma más inesperada y surrealista posible.

Si me hubieran dicho que el viaje terminaría por una caída en plena curva a alta velocidad, quizás habría entrado en los planes de riesgo. Pero la realidad ha sido mucho más caprichosa: fue una caída en parado. Un mal apoyo del pie me hizo perder el equilibrio y me fui al suelo.

El resultado, tan absurdo como doloroso: un brazo roto en una situación donde ni siquiera había velocidad de por medio.

A veces, el viaje no se mide por los kilómetros recorridos, sino por las historias que nos quedan por contar. Aunque el dolor físico está presente y la frustración de no poder seguir la ruta es inevitable, me quedo con lo siguiente.

  • Lección aprendida: La aventura no termina cuando llegas al destino, sino cuando la suerte decide cambiarte los planes.
  • Lo que se pudo disfrutar: Los primeros tramos del camino y la sensación de ruta antes del incidente.
  • La realidad del motorista: Sabemos que el riesgo es parte del equipaje, aunque nunca estemos listos para el impacto.
  • La prioridad actual: Ahora el objetivo no es llegar al siguiente puerto de montaña, sino centrarme en una recuperación total.

Reflexión: Es difícil de asimilar que un instante de "mala pata" en estático haya pesado más que todos los kilómetros recorridos. Córcega no se va a mover de donde está, las carreteras corsas seguirán esperando sus curvas, sus acantilados y sus pueblos de piedra. Hoy toca guardar los guantes.

Córcega se queda en el horizonte como una cuenta pendiente.